
Hace unos días, mas precisamente el 16 de Octubre, en vísperas justamente del 17 de Octubre, estábamos en una reunión con jóvenes expectantes de conocer y entender al peronismo.
Mientras esto transcurría, empecé a repasar para mi, mi historia personal de corta militancia, con mis poco más de treinta años de existencia.
Para mi sorpresa y también de las que me acompañaban en esto de adoctrinar a los mas jóvenes, fue mucho menos trabajoso de lo que pensamos, y fueron muchos los motivos y especulaciones al respecto, pero hoy por fin, sé la respuesta. Kirchner se encargo de reinstalar en la sociedad el debate político y en la juventud, el interés por la política y la necesidad de participar para transformar.
Como muchos, de chico el peronismo me acompaño en muchos momentos de mi crecimiento. Con mi viejo, militante de convicciones profundas, el peronismo me transcurrió durante mi niñez y adolescencia de manera omnipresente. Pese a la intensa practica militante de mi viejo, él jamás me impuso, ni siquiera me sugirió seguir sus pasos o imponerme sus ideas. Pasada mi etapa de rebelión juvenil donde uno no quiere parecerse ni remotamente a su padre, la política empezó a buscarme. Eran tiempos difíciles, apenas pasaba los 20 años y era la época del “que se vayan todos”, después del “peronismo liberal” de menem.
Dentro de este contexto, la política igualmente me atrapo. Encontré enseguida, compañeros con los cuales empezar a transitar este increíble camino que es la militancia, y como ocurre cuando uno se encuentra en un espacio común de sueños e ideales, la amistad no tarda en llegar y hoy esos compañeros ya son además, amigos entrañables, compañeros de caminos.
Como dije antes, eran tiempos difíciles para la política y para el peronismo en particular, donde las fragmentaciones eran moneda corriente, y donde uno para aferrarse a sus convicciones se refugiaba en la doctrina de Perón, en el amor de Evita y en las luchas de aquellos jóvenes de los 70 que hicieron todo por que Perón Vuelva. Esas utopías lejanas alimentaban nuestro sueño militante de entonces. Bastaban mis compañeros y la pasión que despierta el Peronismo , para seguir eligiendo la política día a día.

En ese difícil escenario, el 2003 arranca con Kirchner presidente y mas dudas que certezas sobre lo que nos iba a deparar el futuro. Aún así, quien se precie de ser militante Peronista, se alinea. Se alinea a la idea de que cualquier Peronismo, hasta el más berreta es mejor que las ideologías vacías de otras corrientes políticas de Argentina.
Transcurrió la presidencia de Néstor y aquellos ideales y utopías de décadas atrás empezaron a consolidarse en el presente. La reivindicación a la lucha de los desaparecidos, el reconocimiento a los postergados, la pelea con los poderosos, la lucha en la calle con debates sin tregua, empezaron a ser moneda corriente en el día a día. Aquellos escenarios lejanos que me contaba mi viejo, y veíamos en documentales y escuchábamos de relatos de viejos compañeros en época de Perón, se materializaban en el presente. La militancia que ya era una forma de vida en mi y en mis compañeros, empezaba a meterse en nuestra sangre transformándose en pasión, y cuando la política y el peronismo además de ser ideales y sueños, pasan a ser pasión no hay quien pueda arrancártela del cuerpo.
Vino Cristina, empezaron tiempos muy difíciles y nuestras luchas en la calle junto a ella, ya eran cotidianas, dábamos el debate a quien quiera escuchar, movilizábamos incansablemente y peleábamos por lo que creíamos y creemos justo, convencidos de que la patria cada día estaba un poco mas feliz.
Empezó el reconocimiento general y aquello que soñábamos lejano, empezó a materializarse en la mayoría de los argentinos. Y cuando el viento soplaba fuerte de nuevo las banderas de la justicia social, el golpe mas inesperado y duro que podíamos imaginar se hizo increíblemente realidad, nuestro nuevo Coronel, nuestro conductor, muere. Su muerte, de innumerables reflexiones estos días, nos pega con una tristeza que solo se recuerda y se compara en el pueblo Argentino con la de Evita y Perón. Otro día de lluvia para el Peronismo, para despedir otra bandera, pero este día de tristeza solo nos va a dar mas fuerza y esperanza. No le vamos a pedir a Cristina que tenga fuerza para lo que viene, nosotros ahora seremos esa fuerza que necesita para continuar la transformación. No vamos a dejar ni que lo piensen, el pueblo vuelve a tener conciencia social, vuelve a tener memoria, no van pasar, ni lo piensen, esto recién empieza…
Decía Perón: “dentro del Movimiento Peronista, la Juventud representa su futuro, es la garantía de su triunfo y la seguridad de su destino. La vanguardia de todo movimiento nacional ha de estar formada por la juventud”. Decía Néstor: “A los jóvenes les digo: sean transgresores, opinen, la juventud tiene que ser un punto de inflexión del nuevo tiempo”. Esto entendimos los miles de jóvenes que fuimos a despedir a Néstor, repito, esto recién empieza…
Un día como hoy empezaba mi conciencia política, un día como hoy la reafirmo y te agradezco viejo mostrarme ese mundo maravilloso que es el del militante, por vos, por Evita, por Perón, por Néstor y Cristina, siempre militante.-
Autor: Edu Díaz