domingo, 28 de noviembre de 2010

Néstor Kirchner: la defensa de las convicciones

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A UN MES DE SU DESAPARICIÓN FÍSICA

En una sesión especial celebrada el 17 de Noviembre, el Concejo Deliberante de Merlo, aprobó la ordenanza que impone el nombre de “Presidente Néstor Kirchner” a la principal plaza de Merlo, frente a la estación del ferrocarril Sarmiento.

El jefe del Peronismo, Cro. Raúl Othacehé, visiblemente conmovido por el contenido del homenaje al ex presidente fallecido, participó de la sesión junto a todos los miembros de su gabinete.

En el Día del Militante Peronista, quedó expuesto el respaldo que el peronismo merlense brinda a la reeleción de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y del Gobernador Daniel Scioli en 2011.

Extractamos el discurso pronunciado por el Cro. Raúl Díaz, Presidente del Bloque de Concejales del Frente para la Victoria/Partido Justicialista.

viernes, 26 de noviembre de 2010

LA PALABRA DEL PUEBLO


“Llevo en mis oídos la más maravillosa música que para mí es la palabra del pueblo Argentino”. (Juan Perón)

Durante dos días y nuevamente en la plaza, el pueblo, con su masiva presencia y su palabra sincera dio una maravillosa y contundente muestra de amor a quien fue su compañero, su jefe, su líder, su compatriota NESTOR KIRCHNER.
Esta  expresión popular que empezó tímidamente con un cartelito pegado en las rejas de la casa de gobierno que decía “fuerza Cristina”, el miércoles a media mañana, y se fue transformando en una incesante procesión de hombres y mujeres con sus hijos, de madres y abuelas sin sus nietos, de ancianos y de jóvenes, de muchos jóvenes que con rostros de dolor,  los dos dedos en V, y cantando la marchita, convertían la tristeza en un compromiso por mantener bien altas las banderas del  proyecto nacional y popular.
Una palabra, mil palabras, una lagrima, miles y miles de corazones y como dice aquella vieja canción “ un rumor de voces que me gritan, un millón de manos que me aplauden y el fantasma tuyo sobre todo, cuando ya me empiece a quedar solo “.Luego el silencio, el llanto de un mozo, la opera triste y la vuelta al canto victorioso.
Es nada más y nada menos que la manifestación de un pueblo, de sus sueños y sus frustraciones, de sus penas y de sus alegrías, de su dolor por la perdida, pero también de sus anhelos, de su convicción de saber que todavía es posible comprender que esta muerte no ha sido en vano, porque muta en esperanza, en compromiso de lucha, en sentimiento peronista y en bandera de victoria.
Nadie podrá acallar estas voces, nada podrá negar esta realidad. Ni los profetas del odio, ni los sofistas de turno y aun menos los mercaderes de las política. Tampoco las señoras de barrio norte, o las que almuerzan en “América” (TV).El olor nauseabundo va contaminando el aire, derritiendo el cable y manchando los últimos espacios de papel (prensa).Que te pasa Joaquín estas nervioso?, cuanta miseria Rosendo, Dr. Mariano cuanta irracionalidad e intolerancia, Ernestina, que noble, Cleto que traidor. Estos y aquellos que se sumergen en las ciénagas del fango para criticar, para atacar y regodearse con la muerte no son más que pobres miserables, gorilas y antipatria no merecen otra cosa que el olvido, como dijo  el hombre, rescatando aquel poeta.
Por eso GRACIAS NESTOR, porque encarnaste los sueños de todo un pueblo, porque levantaste las banderas y los valores de Perón y Eva Perón, porque en estos años nos devolviste el orgullo de ser militantes peronistas, porque tanto para vos como para nosotros, la palabra del pueblo Argentino sigue siendo una maravillosa música.  
Julio Jacina

lunes, 22 de noviembre de 2010

GORILAS DE DISTINTOS PELAJES...




En una extensa entrevista, José Pablo Feinmann,  el 21 de febrero de 2004 en La Nación, es consultado sobre la política impulsada por el gobierno. Responde que Kirchner no es peronista ni debe serlo y recomienda no seguir las ideas de Perón. Según este, el ex presidente llegó al poder para darle consistencia política a un hecho social que la había perdido:  las asambleas. Y agrega este pensador, que Kirchner no representa al peronismo porque las asambleas no eran peronistas.

Ya en nuestros días, Feinmann, no en la Nación sino en Pagina 12, opina que el Perón del regreso, dedicó sus mayores esfuerzos a perseguir y aniquilar a jóvenes peronistas, y agrega que esto lo llevó a cabo sin diferenciar entre armados y desarmados. Esta reflexión fue publicada a pocas horas del fallecimiento de  Néstor Kirchner. No llama la atención estas ideas si tenemos en cuenta el rechazo a la figura de Perón expuesto en la entrevista anterior.

En su maratónica recorrida por los medios (opositores y adeptos al gobierno) este paradigmático académico, no evitó oportunidad de comparar la figura del ex presidente Néstor Kirchner con la de Juan Domingo Perón observando que” Perón dejó como sucesores a una inepta y a un criminal paranoico. Kirchner, en cambio, a una mujer inteligente.” Y agrega que” la muerte lo sorprendió en pleno diálogo con la juventud.” En esta intencionada comparación reconoce en Kirchner al líder que transformó la realidad de los argentinos y dejó como legado una apertura para la participación política, pero desconoce la reivindicación de los jóvenes y de amplios sectores de la sociedad a Perón y sus ideas. Esta distorsión de la realidad que tiene Feinmann se observa también en otros intelectuales, algunos de ellos en franco apoyo a nuestro gobierno.

Dice también este pensador que cuando murió Perón el stablishment se asustó porque Perón era un guerrero de ese sector con los que negociaba”.  Según Feinmann,” Perón hacía la tarea sucia”, es decir Perón era un guerrero de la oligarquía.  Es interesante analizar este pensamiento de dónde surge este resentimiento  al referirse de esta manera hacia quien lideró el movimiento de masas más grande de Latinoamérica y defendió como nadie los intereses nacionales. Tras  la muerte de Néstor Kirchner  ocurrió unos de los hechos populares más trascendente de la historia argentina : se hizo expreso el amor de un pueblo hacia quien lideró la defensa de sus intereses y este líder, mal que le pese a Feinmann ERA PERONISTA, como es peronista el gobierno de Cristina F.de Kirchner.
Hace algunos meses cuando presentó , oportunamente, su obra sobre Perón, el filósofo mediático aclaró: “Hace tiempo no me identifico con el peronismo, porque el movimiento ha pasado por muchas identidades”. Causa gracia estos dichos en boca de quien estuvo muy cerca de Alfonsín y también coqueteó con la Alianza.

Vicente Silva


lunes, 15 de noviembre de 2010

RELECTURA DE LOS ACONTECIMIENTOS


El 28/10/2010, me llegó vía mail un artículo titulado “Empalagosa hipocresía” a raíz de la muerte de Néstor Kirchner, de Nicolás Kasanzew.
Para los de mi edad que lo recuerdan, es el tristemente célebre cronista que viajó a Malvinas en 1982, como la vos oficial del canal estatal (en aquella época: de los milicos) y que trató de ocultar las barbaridades ocurridas en esas islas argentinas durante el conflicto armado con Inglaterra.
Con esos antecedentes no esperaba nada de este personaje nefasto, pero como el que lo reenvió si era una persona de mi mayor cariño, con la tristeza y la bronca de ese momento, intenté leerlo.
Algunas de las “reflexiones” eran las siguientes
…Siempre creí que la muerte no convierte a un miserable en buena persona sino en un miserable muerto.

…Néstor Kirchner fue, según mi exclusiva e intransferible opinión, una persona malvada,  vengativa y mezquina. Un tipo básicamente destructivo y profundamente egoísta.
 
…No me animé a sintonizar Canal 7 por temor al shock melífluo.

Además del odio visceral que se lee en este artículo, que me retrotrajo a viejas épocas del antiperonismo, que llegó a escribir en las paredes “viva el cáncer” para referirse a la muerte de Evita, lo que más me dolió fue que me lo haya reenviado una persona querida, con la cual hemos compartido momentos políticos duros y aunque siempre con diferencias, creí que temíamos una visión más cercana.

Quiero compartir es este espacio con todos mis compañeros las reflexiones que le reenvié a mi amigo:

“Lamento no coincidir en nada respecto a la nota que adjuntaste.
Estuve en la plaza y vi con mis propios ojos el dolor de los más humildes y sobre todo de los jóvenes, los cuales por razones seguramente que tienen que ver con nuestras propias miserias, se habían alejado del peronismo.
Si bien es cierto que se produce una revalorización a veces injustificada de "todo" lo realizado por una persona cuando muere "en el poder", también es cierto que con los años que tenemos de peronistas debemos reconocer, cuando vemos estos acontecimientos, que forman parte de la historia de nuestro pueblo y que hay que estar acompañándolos.
Y finalmente, esta muerte me ha servido para poner en práctica lo que aprendí en materia literaria: lo fundamental que resulta la "relectura". Toda la parafernalia generada por los medios (a favor o en contra), me ha servido para rever y reanalizar muchas de las intervenciones de Kirchner, que si no hubiera sido por su muerte hubieran quedado sepultadas como todo lo que "producen" los medios. Esa relectura me permitió revalorizar muchos hechos, que me acercaron aún más a comprender sus valientes decisiones, sin dejar de reconocer los errores, pero enmarcándolos en un momento de quiebre histórico, de la reasunción y reivindicación de la política como herramienta de cambio social.
Bueno amigo, solo el tiempo y la calma de las aguas nos mostrará cuan cerca o lejos estaremos en el futuro. Lo único que te pido es una "relectura" sin prejuicios, y seguramente estaremos mucho más cerca que lejos en nuestro pensamiento.”

Gracias a todos los compañeros peronistas y en especial a los de mi Agrupación por “poner en su lugar” las cosas, por mitigar el dolor de una gran pérdida y por transmitir constantemente la esperanza de que las banderas de Juan Perón, Eva Perón y Néstor Kirchner están flameando permanentemente en el cielo argentino.

Jorge Vilarrasa
 

viernes, 5 de noviembre de 2010

El Santo del Trabajo


Sin tener Unidad Básica todavía, nos urgía la tarea de hacernos notar como grupo en el Barrio.

Era el año 1985 nos reuníamos en casa de Roberto, una linda casa que quedaba frente a la rotonda cruzada por las calles Marco Sastre y Ayacucho.

Esa rotonda era algo así como el centro neurálgico de la zona, por tener al frente la Escuela primaria número 19 y la Sociedad de Fomento Los Paraísos, donde por ese entonces era sede del un Jardín de Infantes.

La Rotonda o Placita funcionaba como punto de encuentro por muchos motivos, por allí pasaba uno de los pocos asfaltos que había entonces, el colectivo de la Empresa Gral. San Martín recorrido 5, que tenía el final de la línea a solo dos cuadras, en la calle San Lorenzo, donde daba la vuelta y volvía hacia Merlo.

Por supuesto que contaba con los tradicionales campeonatos de fútbol los fines de semana, con canchas improvisadas en todo su espacio, dejando un pequeño cuarto de la plaza para que disfruten los más chicos, que tenían algún que otro juego cuidado por la Sociedad de Fomento y los vecinos.

La plaza no tenía nada más. Los árboles que algunos vecinos plantaban, no soportaban los pelotazos constantes, no había sombra donde resguardarse del sol. Tampoco había asientos, ni vereditas que la cruzaran, solamente existía en el mismísimo centro un importante mástil que sólo usaban los chicos para desafiarse y comprobar quién era el más intrépido en llegar a lo más alto.

Por las noches de verano era costumbre también ver varios grupos de jóvenes y no tan jóvenes, haciendo ejercicios y corriendo alrededor de la rotonda hasta muy entrada la noche (nosotros también lo hacíamos de vez en cuando). Por supuesto que el primer festival del día del niño que realizáramos como grupo juvenil, lo hicimos justamente es ese lugar.

Ese era el escenario central que tenía la vida social del vecindario y justo allí de frente, estábamos nosotros reuniéndonos periódicamente en la casa de Roberto.

Era el Gobierno de Alfonsín, uno de nuestros cánticos más usados en las movilizaciones era: “Si ya no hay comida ni tampoco trabajo, Alfonsín ya no sirve que se vaya al carajo…Que se vaya al carajo”…

El Compañero Secretario General de la C.G.T. Saúl Ubaldini movilizaba multitudes con la consigna: “Por Paz, Pan y Trabajo”, era una consigna que nos contenía a todos los peronistas y a los más humildes, que transformaba nuestra bronca y nuestra desilusión en esperanza y en lucha.

Fue así como San Cayetano se convirtió en el Santo más emblemático de aquellos tiempos, realmente cada vez había menos trabajo, la ollas populares se multiplicaban y los ánimos se caldeaban cada vez más.

La idea fue entonces, construir un monolito donde iría la imagen del Santo pintada en cerámica, con una altura considerable y con espacio para que sus devotos puedan dejarle algunas velas.

La idea era sencilla, pero en esos días nada era sencillo.

Por un lado se debía entusiasmar a alguien que sepa como construirlo, no era cosa de mostrar algo que no fuera digno de apreciar.

Como nos comprometimos todos, en la construcción debíamos estar todos (aclarando que el grupo que nos reuníamos por entonces, no superaba nunca los 10 compañeros) y eso significaba que podíamos hacer la obra de noche, en un horario en que todos hubieran regresado del trabajo.

Hasta la compra de los materiales era un tema, todos teníamos que contribuir con algo y ese algo que podíamos aportar los más jóvenes era muy poco.

De todas maneras llegamos a tener lo necesario, el material lo habíamos reunido en lo de Roberto y él mismo había convencido a un vecino llamado Juan Cruz, justamente a llevar la cruz de conducir la obra.

Comenzamos entonces a encontrarnos a eso de las nueve de la noche los días siguientes hasta que “el monolito” fue tomando forma, todos con ropa de trabajo y ayudando en lo que podíamos. Teníamos una luz que enchufábamos en lo de Roberto que nos ayudaba a ver mejor. Supongo que quien nos veía a esa hora en medio de la plaza, podría haber imaginado que éramos unos locos que teníamos un ritual misterioso o algo así, pero nunca se nos acercaban para preguntar, tal vez dábamos miedo.

Cuando estuvo listo para inaugurarse, no podíamos hacerlo anónimamente. Se ocurrió que llevara una leyenda detrás que dijera algo así como: “Los vecinos de los Barrios Los Paraísos, El mirador y La Blanquita, a su santo patrono del pan, la paz y el trabajo”.

Para la inauguración se convocó a algunos vecinos con los que teníamos confianza. El Cura de la Parroquia no estaba muy convencido de ir a bendecirlo, pero la insistencia de los catequistas habrá sido mucha porque ese día fue.

No había un número importante de gente, el marco de esa inmensa plaza parecía empequeñecer aun más la concurrencia, pero estábamos allí todos los que lo habíamos construido, inclusive Juan Cruz con su familia.

Pasaron los años, la leyenda escrita se fue borrando hasta desaparecer y desde aquel entonces muchas cosas cambiaron alrededor del SAN CAYETANO y también en nuestras vidas.

Sólo como testimonio, si hoy después de tanto tiempo uno camina por la calle Marco Sastre desde San Lorenzo en dirección a la calle Ayacucho, puede apreciar, como primera imagen de la plaza, aquel monolito construido con pasión, que se mantiene inconmovible ante el paso de los años.

Por alguna razón se puede pensar que aquel San Cayetano se construyo de la misma manera en que hemos construido otras cosas importantes que nos mantuvieron unidos hasta ahora, poniendo algo de nosotros, dándole dedicación esfuerzo y fe en lo que hicimos, en lo que hacemos.

Lo maravilloso es comprobar que todos los días siete de cada mes durante todo el año, religiosa e implacablemente aun en la noche más oscura, puede verse una llama encendida, dando gracias…

Raúl Vallejos

 

martes, 2 de noviembre de 2010

Siempre Militante



Hace unos días, mas precisamente el 16 de Octubre, en vísperas justamente del 17 de Octubre, estábamos en una reunión con jóvenes expectantes de conocer y entender al peronismo.

Mientras esto transcurría, empecé a repasar para mi, mi historia personal de corta militancia, con mis poco más de treinta años de existencia.

Para mi sorpresa y también de las que me acompañaban en esto de adoctrinar a los mas jóvenes, fue mucho menos trabajoso de lo que pensamos, y fueron muchos los motivos y especulaciones al respecto, pero hoy por fin, sé la respuesta. Kirchner se encargo de reinstalar en la sociedad el debate político y en la juventud, el interés por la política y la necesidad de participar para transformar.

Como muchos, de chico el peronismo me acompaño en muchos momentos de mi crecimiento. Con mi viejo, militante de convicciones profundas, el peronismo me transcurrió durante mi niñez y adolescencia de manera omnipresente. Pese a la intensa practica militante de mi viejo, él jamás me impuso, ni siquiera me sugirió seguir sus pasos o imponerme sus ideas. Pasada mi etapa de rebelión juvenil donde uno no quiere parecerse ni remotamente a su padre, la política empezó a buscarme. Eran tiempos difíciles, apenas pasaba los 20 años y era la época del “que se vayan todos”, después del “peronismo liberal” de menem.

Dentro de este contexto, la política igualmente me atrapo. Encontré enseguida, compañeros con los cuales empezar a transitar este increíble camino que es la militancia, y como ocurre cuando uno se encuentra en un espacio común de sueños e ideales, la amistad no tarda en llegar y hoy esos compañeros ya son además, amigos entrañables, compañeros de caminos.

Como dije antes, eran tiempos difíciles para la política y para el peronismo en particular, donde las fragmentaciones eran moneda corriente, y donde uno para aferrarse a sus convicciones se refugiaba en la doctrina de Perón, en el amor de Evita y en las luchas de aquellos jóvenes de los 70 que hicieron todo por que Perón Vuelva. Esas utopías lejanas alimentaban nuestro sueño militante de entonces. Bastaban mis compañeros y la pasión que despierta el Peronismo , para seguir eligiendo la política día a día. 
En ese difícil escenario, el 2003 arranca con Kirchner presidente y mas dudas que certezas sobre lo que nos iba a deparar el futuro. Aún así, quien se precie de ser militante Peronista, se alinea. Se alinea a la idea de que cualquier Peronismo, hasta el más berreta es mejor que las ideologías vacías de otras corrientes políticas de Argentina.

Transcurrió la presidencia de Néstor y aquellos ideales y utopías de décadas atrás empezaron a consolidarse en el presente. La reivindicación a la lucha de los desaparecidos, el reconocimiento a los postergados, la pelea con los poderosos, la lucha en la calle con debates sin tregua, empezaron a ser moneda corriente en el día a día. Aquellos escenarios lejanos que me contaba mi viejo, y veíamos en documentales y escuchábamos de relatos de viejos compañeros en época de Perón, se materializaban en el presente. La militancia que ya era una forma de vida en mi y en mis compañeros, empezaba a meterse en nuestra sangre transformándose en pasión, y cuando la política y el peronismo además de ser ideales y sueños, pasan a ser pasión no hay quien pueda arrancártela del cuerpo.

Vino Cristina, empezaron tiempos muy difíciles y nuestras luchas en la calle junto a ella, ya eran cotidianas, dábamos el debate a quien quiera escuchar, movilizábamos incansablemente y peleábamos por lo que creíamos y creemos justo, convencidos de que la patria cada día estaba un poco mas feliz.

Empezó el reconocimiento general y aquello que soñábamos lejano, empezó a materializarse en la mayoría de los argentinos. Y cuando el viento soplaba fuerte de nuevo las banderas de la justicia social, el golpe mas inesperado y duro que podíamos imaginar se hizo increíblemente realidad, nuestro nuevo Coronel, nuestro conductor, muere. Su muerte, de innumerables reflexiones estos días, nos pega con una tristeza que solo se recuerda y se compara en el pueblo Argentino con la de Evita y Perón. Otro día de lluvia para el Peronismo, para despedir otra bandera, pero este día de tristeza solo nos va a dar mas fuerza y esperanza. No le vamos a pedir a Cristina que tenga fuerza para lo que viene, nosotros ahora seremos esa fuerza que necesita para continuar la transformación. No vamos a dejar ni que lo piensen, el pueblo vuelve a tener conciencia social, vuelve a tener memoria, no van pasar, ni lo piensen, esto recién empieza…

Decía Perón: “dentro del Movimiento Peronista, la Juventud representa su futuro, es la garantía de su triunfo y la seguridad de su destino. La vanguardia de todo movimiento nacional ha de estar formada por la juventud”. Decía Néstor: “A los jóvenes les digo: sean transgresores, opinen, la juventud tiene que ser un punto de inflexión del nuevo tiempo”. Esto entendimos los miles de jóvenes que fuimos a despedir a Néstor, repito, esto recién empieza…

Un día como hoy empezaba mi conciencia política, un día como hoy la reafirmo y te agradezco viejo mostrarme ese mundo maravilloso que es el del militante, por vos, por Evita, por Perón, por Néstor y Cristina, siempre militante.- 
Autor: Edu Díaz